Un espejo de baño sin marco con retroiluminación LED regulable integrada ofrece un reflejo nítido y realza el ambiente de la estancia.
El espejo incluye una función antivaho para mantenerse despejado después de la ducha, y la iluminación es regulable para adaptarse a tareas como maquillarse o afeitarse, o para crear el ambiente deseado. Se maneja mediante controles táctiles que permiten ajustar cómodamente el brillo.
Tres opciones de tamaño se adaptan a distintos espacios: 50 × 70 cm, 60 × 80 cm o 70 × 90 cm. Fabricado en vidrio con componentes LED integrados y elementos eléctricos, funciona con una alimentación de 220–240 V y es compatible con Australia, por lo que resulta adecuado para baños, tocadores o vestidores.
Instalación sencilla, diseñada para el uso diario.